
Separarse o divorciarse es un proceso delicado, y no es un simple trámite. Implica reorganizar la vida familiar, patrimonial y, en muchos casos, el día a día de los hijos.
Desde nuestra especialización en Derecho de Familia, te ayudamos a tomar decisiones con información clara, protegiendo lo que más importa y buscando soluciones estables.
Priorizamos el mutuo acuerdo siempre que es posible por rapidez y menor desgaste, pero cuando no queda otra opción y la situación lo exige, contamos con una larga y consolidada experiencia en procedimientos contenciosos.

SEPARACIONES Y DIVORCIOS
Qué ofrecemos en nuestro bufete
- Separación y divorcio de mutuo acuerdo.
- Separación y divorcio contencioso.
- Parejas de hecho.
- Guarda y custodia, régimen de visitas y comunicaciones.
- Pensiones compensatorias, de alimentos y gastos extraordinarios.
- Uso de vivienda familiar y organización económica.
- Modificaciones de medidas.
Damos respuesta a tus preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre separación y divorcio?
La separación pone fin a la convivencia y regula las medidas personales y económicas, pero no disuelve el vínculo matrimonial. El divorcio sí disuelve el matrimonio. En la práctica, salvo situaciones concretas, hoy suele tramitarse directamente el divorcio.
¿Es siempre mejor un divorcio de mutuo acuerdo?
Cuando es posible, un divorcio de mutuo acuerdo suele ser más rápido y menos agotador. En la primera consulta valoramos si existe base real para negociar un acuerdo equilibrado, o si, en su lugar, es más conveniente acudir a procesos contenciosos.
¿Qué se decide respecto a los hijos?
Se fijan medidas sobre guarda y custodia, reparto de tiempos con cada progenitor: visitas, estancias, periodos largos como las vacaciones, etc., así como la contribución a los gastos –ordinarios y extraordinarios– cuando son menores o mayores de edad, pero dependientes económicamente o dependientes por discapacidad. El objetivo es garantizar a los hijos una organización estable y previsible.
¿Cómo se fija la pensión de alimentos?
Se valora la capacidad económica de cada progenitor –ingresos y cargas– y las necesidades reales de los hijos, además de cómo se reparten los tiempos de convivencia. En la primera consulta revisamos la situación y planteamos un criterio razonable para negociar o reclamar.
¿Qué pasa con la vivienda familiar?
Depende de la presencia de hijos, de la titularidad de la vivienda y de las circunstancias económicas. Puede atribuirse el uso a uno de los progenitores y/o acordarse soluciones como venta, alquiler o compensaciones. Cada caso requiere estudio porque no existe una regla única aplicable a todos.
¿Cuánto tarda un divorcio?
Depende de la capacidad de las partes para llegar a una acuerdo. El mutuo acuerdo suele ser más ágil, mientras que el contencioso requiere más fases y plazos.
¿Y si somos pareja de hecho?
Al finalizar una relación como pareja, a nivel de necesidad de regular las relaciones, los hijos van a recibir el mismo trato que si lo fuesen de un matrimonio. Respecto al patrimonio –bienes y deudas– su asignación, dependerá de los acuerdos previos entre la pareja.